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jueves, 25 de octubre de 2012

El Día de Muertos y el Halloween


El Día de Muertos es una de las tradiciones más auténticas en México. La llegada de los fieles difuntos es un evento lleno de color que hace referencia a múltiples diseños que buscan expresar el folklore mexicano.

Sin embargo, existe esa constante duda de cómo encontrar un punto medio entre los elementos cotidianos del Día de Muertos tan mexicano y el Halloween de influencia estadounidense. Para esto tienes que tener en cuenta un sin número de accesorios decorativos para ambientar la casa, organizar una fiesta o preparar una mesa para el tradicional altar de muertos.

En primer lugar, aprovecha los productos de Halloween que venden en las tiendas departamentales: las telarañas, veladoras, vajillas, vasos, copas y todo tipo de accesorios con motivos referentes, puedes usar hasta algunos ornamentos con motivos cómicos como servilletas con dibujos.

Como en cualquier estilo decorativo, lo importante es no caer en el exceso o lo burdo, sí puedes utilizarlo pero no exageres con él. Cuando recurras a motivos que tengan que ver con Halloween úsalos en menor escala y tamaño, esto hará que sea menos caricaturesca la decoración general.

Por ejemplo, si decides usar un elemento como la calabaza, no exageres usando una calabaza gigante y poniéndola en la azotea de tu casa para que la vea toda la gente, mejor haz un camino con muchas calabazas pequeñas encendidas como velas para que llegues a tu puerta.

Entonces, los elementos mexicanos puedes usarlos en mayor escala, exagera en el uso de papel picado pero decídete por una combinación de no más de dos colores, puedes tapizar todo un muro o una esquina de tu casa con papel picado pero sin abusar de la gran variedad de colorido que existe, de esta manera los accesorios pequeños que lo complementen tendrán más protagonismo.

Utiliza la flor de cempazúchitl, explota su color vivo usándola repetidamente, así darás mucha vida al espacio y tendrás una base de un solo tono que puedes complementar con colores obscuros, como el negro de una figura de barro o una catrina, y los tonos claros de las veladoras o las calaveras de azúcar, esto hará que sean elementos mucho más vistosos y llamativos.

Se creativo, improvisa. Una serie de calaveras de azúcar pueden colocarse de muchas maneras, puedes hacerlas ver como accesorios decorativos si las repartes en una estantería, combínalas con otros objetos como veladoras y tendrás tu versión de un altar.

Una manta o una sábana en un mueble y ¡listo!: tendrás tu versión de un mueble fantasma. El sentido del humor es el elemento comodín en la decoración del Día de Muertos, no lo olvides.

La decoración siempre debe de ser discreta, no debe distraer de más tu atención. Cuando tienes un tema particular preséntalo con motivos de colores neutros en general y resalta con tonos más vivos, solo algunos pequeños detalles.

miércoles, 2 de mayo de 2012

Mario Pani y su sello inconfundible


Nació en 1911 en la Ciudad de México, dejando un sello inconfundible en las innovaciones arquitectónicas del siglo XX. Su gran inventiva y convicción le lograron un lugar indiscutible en la historia del país, construyendo el primer multifamiliar y la primera ciudad satélite de México. Pani estudió en Italia y Francia, concluyendo la carrera de arquitectura en la Escuela Nacional de Bellas Artes de París.

Fue fundador del Colegio de Arquitectos de México y la Revista Arquitectura, la cual se publicó durante más de cuarenta años con una gran influencia en la arquitectura mexicana del siglo XX. Es el autor de gran parte de la fisonomía de la Ciudad de México, construyendo la Ciudad Universitaria de la UNAM, el Conjunto Urbano Nonoalco Tlatelolco y el Conservatorio Nacional de Música.

Entre sus decenas de construcciones destacan el Aeropuerto Internacional y el Club de Yates de Acapulco, el Banco Acero de Nuevo León, el Club Venezuela de Caracas y el Palacio Municipal de Nogales en Sonora. Por su invaluable contribución a la entidad estética de México, le fueron otorgados el "Gran Premio de la Academia Nacional de Arquitectura" en 1984 y el "Premio Nacional de las Artes" en 1986, entre muchos otros.

Fuente: de10mx.com